Enviat per: ecana | 1 Mai 2010

EJERCICIOS PARA EVITAR LA POSESIÓN DE RECURSOS

– Mandarle sentarse antes de entrar en una habitación, comer o darle alguna golosina.

-Acceder siempre a los lugares delante de él. El perro dominante siempre camina primero y permanece por delante del sumiso. Esto no quiere decir que si el cachorro se adelanta pretenda escalar posiciones en la jerarquía, será más prisa que otra cosa, pero le mostraremos que nosotros queremos ir por delante de él. Lo entenderá y respetará sin problemas. 

-Cuando se porte mal (y lo sepa), le miraremos fijamente a los ojos hasta que nos retire la mirada.

 -Juegos de peleas. Siempre empezaremos y terminaremos nosotros cualquier juego que implique pelea (tirar del mordedor). Nunca permitiremos que el cachorro empiece el juego insistiendo o extorsionándonos (tirando del pantalón, por ejemplo)

 -Inicio de contacto. S el perro es insistente o exigente con las caricias, no permitiremos que las inicie, lo haremos nosotros.

Ejercicios de territorialidad.

En vez de echar al perro cuando esté cómodamente instalado en un lugar, para demostrarle que mandamos, contracondicionaremos enseñándole a ir a “su sitio” o a moverese de donde esté. De esta forma se evita la territorialidad y los comportamientos agresivos cuando el perro esté en un sofá o en la cama y se niegue a que nos acerquemos a él.

EJERCICIO PRÁCTICO

            -Pídele que suba al sofá o a la cama y prémiale por hacerlo, seguidamente dile “baja” o “fuera”, animándole a que lo haga y prémiale con un refuerzo superior al que le diste por subir. Repite varias veces al día.

            -Cuando esté cómodamente tumbado, anímale a ir a “su sitio”, repitiéndole la orden “a tu sitio”, donde le esperará un premio.

            -Una vez entendidos y aprendido estos comportamientos, practícalos antes de las comidas, juegos o las salidas a la calle, para que asocie el cambio de lugar con algo positivo

Ejercicios con la comida:

Nunca debes resultar amenazante para el cachorro. Que tenga claro que no le vas a quitar la comida. En algunos libros y escritos recomiendan “demostrar” al perro que puedes quitársela: la consecuencia de esto es que perros que jamás se habrían comportado de manera amenazante ante su comida, se vean obligados a defenderla.

            -Sentarse al lado del cachorro mientras come.

            -Tocarlo, meter la mano en el cuenco.

            -Coger un poquito más de pienso u otro alimento y echarlo en el cuenco.

-Retira el cuenco suavemente mientras coma y añade algo que le guste mucho, devolviéndoselo rápidamente.

-Acércate por detrás, mientras come y añade algo de comida que le guste en el cuenco.

-Haz que otras personas hagan estos mismos ejercicios. 

Esta es la profilaxis para evitar la protección de la comida. Estamos demostrando al cachorro que cada acercamiento nuestro o retirada de su pienso, desemboca en más comida para él, por lo que nunca se planteará el tener que defender su plato, sino al contrario.

Intercambio de objetos: Evitaremos que el cachorro aprenda a proteger los objetos (huesos, juguetes, basuras que encuentre por la calle). Si no le enseñamos a relajarse y entregarnos cosas a cambio de un premio, nos encontraremos con un verdadero problema a la hora de quitarle algo de la boca, ya que cuanto mayor sea nuestro interés por conseguir “su tesoro”, más se resistirá él, con el consiguiente peligro para su salud y para la integridad de los objetos de la casa.

EJERCICIO PRÁCTICO

-Ofreceremos al perro un premio a cambio del objeto que tiene en la boca (empezaremos con algo que no tenga mayor interés en proteger) diciéndole “dame” y lo premiaremos cuando lo suelte, devolviéndoselo 9 de cada 10 veces.

-Haremos varias repeticiones al día con diferentes objetos, subiendo el valor de interés para el cachorro poco a poco.

-Es importante que no mostremos un gran interés hacia la posesión del cachorro, sin seguirle ni avanzar hacia él. Debe ser el cachorro el que muestre interés en darnos el objeto a cambio del premio. De lo contrario le estaremos enseñando algo tan divertido como robar y correr para que lo persigamos. Para evitar esto, si el cachorro se niega a dárnoslo, lo ignoraremos y esperaremos, o nos retrasaremos para que él tenga que avanzar hacia nosotros, nunca al contrario.

 -Una vez que el perro suelte sin problema cualquier objeto que le hayamos dejado, empezaremos a practicar con objetos que coja espontáneamente (antes no debe tener acceso a ellos). Se lo pediremos y le daremos un buen premio como recompensa. Nos debemos asegurar tener a mano algo por lo que merezca la pena soltar lo que lleva en la boca, como un hueso dental o un juguete nuevo.

 -De esta manera el cachorro confiará en nosotros y tendrá la certeza de que si nos entrega lo que le pedimos, recibirá algo mejor a cambio, además de devolverle casi siempre lo que ya tenía.


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